Desde ReBive proponemos una serie de intervenciones que, con el mismo coste, supongan una rehabilitación completa e integraladaptadas a las necesidades de las comunidades y los barrios, intervenciones que supongan una mirada social y ecológica a la mejora de la edificación existente:

1. Sistemas que reduzcan la demanda de calefacción en invierno, como la mejora del aislamiento de toda la envolvente del edificio, o la mejora de la estanqueidad de las ventanas.

 

2. Sistemas que reduzcan la demanda de energía en verano y eviten recurrir al aire acondicionado, que repercute negativamente en la economía familiar y en el medio, como por ejemplo el control del soleamiento, una buena utilización de la inercia térmica, sistemas pasivos de ventilación y refrescamiento del aire, o utilización de vegetación.

 

3. Materiales cuyo balance energético completo sea lo mejor posible, para ahorrar energía no sólo durante el uso del edificio sino en todo el ciclo de vida del mismo.

 

4. Una minimización de los impactos de los materiales utilizados en la salud de los habitantes y en el medio ambiente.

 

5. Sistemas que garanticen la accesibilidad universal al edificio.

 

6.Renovación de equipos por otros de mayor rendimiento que utilicen energía renovable.

 

7.La posibilidad de ampliar espacios habitables, tanto privados como comunitarios y mejorar distribuciones.

 

8.La utilización de sistemas y materiales susceptibles de poder suministrarse e instalarse desde la economía local, por medio de Pymes y autónomos de los propios barrios como manera de combatir el desempleo en los mismos.

 

9.La posibilidad de que las comunidades participen en todas las decisiones que les afectan de una manera democrática en todas las fases de la intervención, con un asesoramiento y mediación cualificada.

 

10.En las intervenciones que lo posibiliten, tratar los espacios inter-bloques como espacios sombreados y verdes que refresquen el entorno, y posibiliten la socialización vecinal.

 

Estas ‘Rehabilitaciones Completas’ requieren de programas públicos con suficientes recursos y equipos conductores convenientemente capacitados en bioclimatismo, eficiencia energética, salud, biología del hábitat, procesos participativos, entre otras cuestiones, decididos a poner en un segundo plano el lucro y a priorizar la importancia de estas intervenciones en la vida de las comunidades y en el “hacer ciudad”.